El domingo 9 de abril fue el Grand Prix “Orlando Gaita” en Santiago de Chile: mi primer viaje de esta temporada 2017 y donde obtuve el bronce con un tiempo de 50.52. Este tiempo viene luego del Gran Prix “Darwin Piñeyrúa” hace un par de semanas en Uruguay donde corrí en 51.39, por lo cual la baja en el reloj es positiva rumbo al Sudamericano de Asunción para el cual ya estoy clasificado.

La pista de Chile es una buena pista conocida y éste es simplemente el primer escalón de muchas competencias que nos esperan este año. Fue una carrera desafiante frente a competidores nuevos y conocidos y el aprendizaje que me traigo a Uruguay enriquece. Enriquece teniendo en cuenta que es bueno correr contra competidores de la prueba, cosa que no suele suceder en los entrenamientos y enriquece porque uno aprende dentro y fuera de la pista. En la pista se aprende siempre, del ritmo de los otros, y fuera de la pista se aprende de la actitud de los otros. Esto parece menor y no lo es.

Ahora seguimos fuerte y con los objetivos claros: el Sudamericano de Asunción en junio para el que ya estoy clasificado y luego el mundial de Londres en agosto para el que se precisa 49.35, una marca realizable, o ser campeón sudamericano.

A diferencia de otros años, en este 2017 tiene mucho peso la experiencia, el entendimiento de las capacidades propias y ajenas, la inteligencia e intuición para orientar tanto los entrenamientos como las competencias para sacar lo mejor de uno. Los años no restan, los años suman en este nuevo ciclo olímpico, donde podemos mantener un estado físico joven con una mente ya más orientada a explotar los objetivos con sabiduría. Aprender dentro y fuera de la pista es clave y Chile nos deja más sabios y con toda la fuerza para lo que viene.

e775630b-92bd-46ce-967d-550cad715655